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Por PAU NADAL
Tercer festejo taurino de la temporada taurina de Barcelona y tercer cartel fuerte dentro de la línea que para el ciclo ha dictado la nueva empresa de la plaza con el afán de revitalizar la fiesta en la capital catalana. Enrique Ponce, que no toreó en Barcelona el año pasado, saludó a su primero con templadas verónicas y después de un gran quite de Morante por chicuelinas, inició toreramente el muleteo, siguiendo con su habitual dominio y conocimiento de las condiciones de la res, que era repetidora, pero algo violenta. El cuarto de la tarde tenía muy buena condición, pero acusó falta de fuerza. Ponce le hizo una lidia magistral toreando con gusto e inteligencia, extrayendo del astado el máximo partido.
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